| El
anteproyecto de Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen
Gobierno será una realidad en breve, al menos sobre el papel. Desconocemos cuando se pondrá en marcha. Por lo pronto, el Gobierno
tiene previsto dar luz verde durante el Consejo de Ministros de este viernes esta nueva norma que tiene como objeto principal que la
actividad y las cuentas de las administraciones sean más accesibles para los
ciudadanos y que los responsables de lo público respondan por su gestión.
El
anteproyecto, que ya fue llevado al Consejo de Ministros el pasado 23 de marzo, y
ahora regresa tras un periodo en el que los ciudadanos han podido realizar
aportaciones a través de las webs institucionales, obligará a los políticos a
informar en qué gastan el dinero público y permitirá a los ciudadanos consultar
a través de una web las subvenciones, los contratos o los sueldos de los cargos
públicos.
La ley, que
no afectará a la Casa Real, impondrá sanciones a los políticos que oculten
facturas, incumplan el límite de déficit público o no aporten la documentación
requerida por los tribunales o los órganos de fiscalización contable. Pero
incluso irá más allá, porque incurrirán en delito los cargos que despilfarren
el dinero público.
Para ello,
la Ley de Transparencia incorporará una disposición adicional que modificará el
Código Penal y donde se tipificará como delito las infracciones más graves en
la gestión de los recursos públicos. En concreto, se castigará con una pena que
podría alcanzar los seis años de inhabilitación a los cargos que sobrepasen el
presupuesto aprobado, según fuentes gubernamentales.
Además, esta
norma establecerá baremos para fijar los sueldos de los cargos electos locales,
que se recogerán cada año en la Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE).
Publicidad
En cuanto al
primer bloque, la Ley de Transparencia "refuerza" las obligaciones de
publicidad activa de todas las administraciones y, por lo tanto, deberá
suministrarse en las webs de las administraciones la siguiente información:
contratos adjudicados con indicación del objeto, importe de licitación y de
adjudicación, procedimiento utilizado, adjudicatario, prórrogas o precios del
contrato; la relación de los convenios suscritos por las administraciones con
mención de las partes, el objeto y las obligaciones económicas convenidas; las
subvenciones y ayudas públicas concedidas con indicación de su importe,
objetivo, finalidad y beneficiario; y los presupuestos, con descripción de las
partidas y datos actualizados sobre su ejecución.
Igualmente,
debería ofrecerse información sobre las retribuciones percibidas por los
órganos superiores y directivos; las resoluciones dictadas por la Oficina de
Buen Gobierno y Conflicto de Intereses sobre compatibilidad con actividades
privadas a realizar por los cargos incluidos en la Ley de Conflictos de
Intereses; y la información estadística necesaria para valorar el grado de
cumplimiento de la ley, según ha precisado la vicepresidenta.
Para cumplir
con esa "obligación" de publicidad activa, el Gobierno creará un
Portal de la Transparencia que, en el ámbito de la Administración General del
Estado, centralizará toda la información que debe hacerse pública. Se prevé que
la Administración General del Estado, las Comunidades Autónomas y las entidades
locales puedan adoptar medidas de colaboración para el cumplimiento de las
obligaciones de información.
Acceso a la
información
El segundo
gran eje de la ley se refiere a la regulación del acceso de los ciudadanos a la
documentación pública a través de preguntas y solicitudes de información dentro
de los límites previstos en la Constitución, estableciendo un
"equilibrio" entre la protección de datos de carácter personal y el
derecho de acceso a la información pública. El plazo para responder a las
peticiones de información de los ciudadanos será de un mes desde la recepción
de la solicitud.
En cuanto a
los límites, no se proporcionaran datos si afectan a la seguridad nacional, la
defensa, las relaciones exteriores, la seguridad pública o la prevención,
investigación y sanción de las infracciones penales, administrativas o
disciplinarias. Tampoco está previsto que los ciudadanos puedan conocer el régimen
de visitas de los ministros o del presidente del Gobierno, algo que
sí que ocurre en países como Estados Unidos.
Buen
Gobierno
El
tercer bloque de la norma es la aplicación de un "código de buen
gobierno" por "primera vez" con rango legal" para todas las
administraciones públicas, que incluye "principios éticos y de actuación
que dejan de ser meras recomendaciones" porque "se constituyen en
obligaciones de cumplimiento legal", por lo cual su incumplimiento
acarreará sanciones.
Entre
las infracciones "muy graves" en materia de gestión
económica-presupuestaria figurará: la administración de los recursos y demás
derechos de la Hacienda Pública estatal sin sujeción a las disposiciones que
regulan su liquidación, recaudación o ingreso en el Tesoro; la utilización de
compromisos de gastos sin tener crédito para hacerlo o en contra de la
legislación aplicable; la ausencia de justificación de la inversión de los
fondos con arreglo a la Ley de Subvenciones; el incumplimiento deliberado del
nivel de deuda pública; no formular los planes económico financieros en los
supuestos que figura en la Ley de Estabilidad; o el incumplimiento de medidas
de corrección previstas en esa norma.
El Consejo
de Ministros de hoy estará presidido por el presidente del Gobierno, Mariano
Rajoy, y contará con la presencia de todos los miembros del Gabinete a
excepción de los ministros de Asuntos Exteriores y de Cooperación y del
Interior, que se encuentran en Brasil y Alemania, respectivamente.
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