¿Cuánto cobran los políticos en Irán? Las webs oficiales son opacas y no informan de ello
La república islámica no dispone de una Ley de Transparencia efectiva ni de un portal de datos abiertos
No te vamos a dar esperanzas. Nosotros no las teníamos antes de preparar esta noticia. Encontrar información pública, publicada y accesible sobre el sueldo público de los dirigentes de un régimen poco amistoso de la rendición de cuentas. Es casi misión imposible, incluso con ciertas instituciones con apariencia de democracia. No hemos 'rascado' nada. Al menos con la información publicada facilitada con webs oficiales con versiones en inglés. Para entender la organización del Estado en Irán, es fundamental diferenciar entre el poder formal y el poder real, ya que el país se rige por un sistema de teocracia islámica donde las instituciones 'más o menos' democráticas están supeditadas a la autoridad religiosa. Tras la reciente muerte de Ali Jameneí en los bombardeos de Estados Unidos e Israel, el sistema se encuentra en una situación de interinidad y máxima alerta, pero su estructura legal sigue basándose en la Constitución de 1979.
El Jefe del Estado es el Líder Supremo (Rhbar), quien ostenta el mando supremo de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Revolucionaria, además de tener la última palabra en política exterior y nuclear. Por otro lado, el Jefe del Ejecutivo es el presidente de la República, quien dirige el Gobierno y la administración diaria. Es elegido por los ciudadanos en procesos electorales periódicos. Desde julio de 2024 es Masoud Pezeshkian. El gabinete suele estar compuesto por 19 ministerios, que abarcan desde Defensa y Petróleo hasta Asuntos Exteriores y Salud.
Masoud Pezeshkian.
En materia de transparencia, el Estado iraní es uno de los más opacos del mundo. Aunque nominalmente existen portales gubernamentales donde se publica la estructura de los ministerios, el acceso a datos críticos como los salarios de los altos cargos, sus agendas oficiales o sus currículums detallados es prácticamente nulo para el ciudadano común o la prensa internacional. La información sobre las retribuciones de la élite política y militar se considera un secreto de Estado, especialmente en lo que respecta a la Guardia Revolucionaria, que gestiona un vasto imperio económico paralelo.
¿Dónde se puede consultar la información?
A diferencia de los países occidentales, Irán no dispone de una Ley de Transparencia efectiva ni de un portal de datos abiertos. La información oficial se canaliza principalmente a través de:
- Páginas web ministeriales: Suelen ofrecer listas de cargos, pero rara vez incluyen agendas o salarios.
- Agencias estatales (IRNA, Tasnim, Press TV): Publican nombramientos oficiales y breves reseñas biográficas, aunque muy filtradas por la censura.
- Boletín Oficial de la República Islámica: Donde se registran las leyes y decretos, pero no los detalles operativos del gasto público.
Debido a esta opacidad, las investigaciones sobre la corrupción y el patrimonio de los altos cargos suelen provenir de organismos internacionales o de la oposición en el exilio, dado que dentro del país cualquier intento de fiscalizar las cuentas de los líderes puede ser castigado como un delito contra la seguridad nacional.
Transparencia Internacional (TI) sitúa de forma persistente a Irán en los puestos más bajos de su Índice de Percepción de la Corrupción (IPC), reflejando un sistema donde la opacidad y el nepotismo son estructurales. En el último informe global, el país persa obtuvo una puntuación de 24 sobre 100, situándose en el puesto 149 de 180 países analizados, lo que lo califica como un Estado con niveles de corrupción "muy graves". España tiene 55 puntos. Según los análisis de la organización, la corrupción en Irán no es solo un fenómeno de pequeños sobornos, sino una pieza clave de la arquitectura del poder. El control absoluto que ejerce el estamento religioso y la Guardia Revolucionaria sobre la economía —gestionando grandes fundaciones benéficas y empresas estatales sin rendir cuentas al Parlamento— crea un ecosistema donde la fiscalización es inexistente.
La organización destaca tres factores críticos que impiden cualquier avance en materia de integridad pública en el país:
- Captura del Estado: Los recursos públicos, especialmente los ingresos del petróleo, son desviados hacia redes de patrocinio que sostienen la lealtad de las fuerzas de seguridad y las élites clérigas.
- Persecución de la sociedad civil: TI denuncia que los periodistas, activistas y defensores de los derechos humanos que intentan investigar casos de corrupción enfrentan penas de prisión, tortura y ejecuciones.
- Falta de independencia judicial: El sistema legal está diseñado para proteger a los altos cargos del régimen, asegurando que las investigaciones por malversación o enriquecimiento ilícito rara vez prosperen contra figuras cercanas al Líder Supremo.
Uno de los puntos más señalados por los informes internacionales es el papel de la Guardia Revolucionaria. Transparencia Internacional y otros observadores apuntan que este cuerpo militar funciona como un "Estado dentro del Estado", controlando sectores estratégicos como la construcción, las telecomunicaciones y la energía. Al estar bajo el mando directo del Líder Supremo y no del Gobierno electo, sus presupuestos y salarios son inaccesibles al escrutinio público, lo que facilita el desvío de fondos a gran escala.
Para Transparencia Internacional, Irán es un ejemplo de cómo la falta de libertades, aunque se celebren elecciones, y el secreto institucional se traducen en un enriquecimiento sistémico de las élites, mientras la mayor parte de la población sufre las consecuencias de la mala gestión y las sanciones internacionales.
La estructura del Estado iraní es un complejo entramado donde conviven instituciones elegidas por voto popular con órganos teocráticos que ostentan el poder real. Sí, existe un Parlamento, aunque su capacidad de maniobra está estrictamente vigilada por el Consejo de Guardianes, un órgano religioso que debe validar tanto a los candidatos como las leyes aprobadas. Instituciones principales:
El Parlamento: Asamblea Consultiva Islámica (Majlis)
El Parlamento iraní no es ficticio, pero sus 290 diputados son filtrados antes de las elecciones para asegurar su lealtad al sistema. Su función es legislar, aunque el Líder Supremo puede vetar o anular sus decisiones. (En el momento de redactar este artículo hemos podido visitar la web presidencial en su versión en inglés, pero con cierta lentitud. En otras, el intento no ha tenido resultados).
- Web oficial: parliran.ir
- Centro de Investigación del Parlamento: rc.majlis.ir (Es el lugar donde se publican informes y estructuras legislativas).
Jefatura del Estado y del Ejecutivo
- Líder Supremo (Rahbar): Es la máxima autoridad. Tras la muerte de Jameneí en los bombardeos, su oficina sigue siendo el eje del poder.
- Web oficial: leader.ir
- Portal de noticias del Líder: khamenei.ir
- Presidente de la República: Jefe del Gobierno y segundo cargo del país.
- Web oficial: president.ir
El Gobierno de Irán cuenta con 19 ministerios. Estas son las direcciones de los más relevantes para seguir la actualidad del conflicto:
| Institución | Web Oficial |
| Ministerio de Asuntos Exteriores | mfa.ir |
| Ministerio de Defensa | mod.ir |
| Ministerio del Interior | moi.ir |
| Ministerio de Petróleo | mop.ir |
| Banco Central de Irán | cbi.ir |
| Agencia de Energía Atómica | aeoi.org.ir |
En estos portales podrás encontrar organigramas y noticias sobre nombramientos, pero la transparencia es extremadamente limitada:
- Currículums: Solo aparecen reseñas biográficas laudatorias. No hay un registro de méritos contrastables.
- Agendas: No son públicas de forma detallada por razones de "seguridad nacional".
- Salarios: Es imposible consultarlos en webs oficiales. Se consideran información reservada, especialmente los de la Guardia Revolucionaria y altos cargos vinculados a la seguridad.
El Majlis: un legislativo bajo tutela religiosa
A pesar de ser un órgano electo, el Parlamento iraní opera bajo la sombra del Consejo de Guardianes, un cuerpo de 12 juristas y clérigos que puede descalificar a cualquier candidato que no considere suficientemente fiel a la Revolución Islámica. Esto convierte al Majlis en un foro de debate interno entre facciones del régimen más que en un contrapoder democrático real, especialmente en momentos de crisis militar como el actual. Tras la muerte del líder supremo Alí Jameneí el pasado 28 de febrero de 2026, el actual presidente de la República de Irán es Masoud Pezeshkian*. Mandato de cuatro años y puede optar a una reelección. Sufragio directo.
Pezeshkian, de perfil reformista y cirujano cardíaco de profesión, asumió el cargo originalmente en julio de 2024 tras la muerte de Ebrahim Raisi. Sin embargo, debido al vacío de poder absoluto generado por los recientes bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel, su rol ha mutado drásticamente.
El Consejo Interino de Liderazgo
En este momento de crisis nacional, Pezeshkian no gobierna en solitario. Se ha activado un Consejo Interino de Liderazgo (previsto en el artículo 111 de la Constitución para casos de vacante del Líder Supremo) que está al frente de la transición y la defensa del país. Este consejo está integrado por:
Masoud Pezeshkian: Como presidente de la República.
Gholam-Hossein Mohseni-Eje'i: Jefe del Poder Judicial (perfil ultraconservador).
Mohammad Baqer Qalibaf: presidente del Parlamento (Majlis).
Perfil del presidente Masoud Pezeshkian
- Edad: 71 años (nacido en 1954). Formación como cirujano cardiaco.
- Trayectoria: Fue ministro de Salud (2001-2005) bajo la presidencia de Mohammad Jatamí y ha sido diputado por Tabriz durante años.
- Contexto actual: Aunque fue elegido con una plataforma de "acercamiento a Occidente", la guerra actual y el asesinato de la cúpula militar han forzado a Pezeshkian a adoptar una postura de unidad con la línea dura de la Guardia Revolucionaria para gestionar la respuesta bélica y la sucesión del Líder Supremo.
Debido a la ley marcial y la opacidad propia del régimen (agravada por el conflicto), su agenda oficial se limita actualmente a reuniones de emergencia con el Consejo Supremo de Seguridad Nacional y visitas a los centros de mando, información que solo se difunde a través de canales estatales como IRNA o Tasnim.
Efectivamente, el Gobierno de Irán está compuesto por un cuerpo ministerial extenso y un número significativo de vicepresidencias que gestionan áreas estratégicas. Tras los ataques de este fin de semana, la estructura ha sufrido cambios críticos, incluyendo el nombramiento de urgencia de un encargado del Ministerio de Defensa tras la muerte de Aziz Nasirzadeh. Masoud Pezeshkian tiene un Gabinete de 19 ministerios. Además, existen varias vicepresidencias estratégicas, que no necesitan aprobación parlamentaria y dirigen organizaciones de gran peso político como los asuntos atómicos, los estratégicos, medio ambiente, mujeres y familia y planificación y presupuesto.
Algunos portales especializados consultados por Sueldos Públicos remiten a un dato de Wikipedia sobre el salario del presidente de Irán: percibe un salario anual de aproximadamente 538.592.400 riales iraníes, lo que equivale a unos 2.155 dólares estadounidenses, unos 1.842 euros anuales.